Un compañero de Linkdn hacía una pregunta parecida esta mañana, generando un debate en el que he querido entrar, pues el tema preocupa y me preocupa y creo que hay mucha ficción y discurso políticamente correcto al respecto. Soy de los que creo que esta generación de jóvenes es una de las menos preparadas de la historia, y no es que las anteriores, incluyendo la mía, se caractericen por haberlo estado mucho más.

Creo que no solo no están preparados para la vida real, sino que tampoco lo están para la vida laboral. Para mí, el sistema educativo de principio a fin es otra de esas instituciones anquilosadas en los ochenta. ¡Qué digo! Probablemente ya estaban anquilosadas entonces.

Se enseña, y mal, con el objetivo de que busquen trabajo en un mundo en el que cada vez es menos necesaria la mano de obra para crear riqueza y en el que esta última cada vez está peor repartida. En el mejor de los casos un buen estudiante puede verse engrosando las filas de esbirros al servicio de torpes empresarios que han heredado una fortuna. A cambio de un sueldo insultante la mayoría de las veces.

Creo que la universidad debería rebelarse a esto cambiando totalmente el sentido de los estudios. Debiéramos preparar a las chicos y chicas para ser dueños de su futuro, emprendedores sí o sí, alejar de ellos la idea del buscar trabajo y sustituirla por la de ¿dónde encajo yo y mis ideas?

Ya empiezo a escuchar a alguna gente afirmando que el futuro no es de los que buscan trabajo sino de los que detectan una necesidad y emprenden. Lo que me extraña es que no hayan llegado a esa conclusión ya hace algunos años, cuando algunos veíamos venir la catástrofe del hundimiento de la burbuja inmobiliaria, cuando se hacían contratos, subcontratos, subcontratos, subcontratos y pagos de comisiones, pagos de comisiones, pagos de comisiones, etc.

Es el país que hemos creado entre todos desde hace siglos, el del mínimo esfuerzo y el pelotazo. Y ahora algunos dicen querer solucionarlo cortando, privatizando, etc, escondiendo la verdadera razón de su interés por gobernarnos: otro pelotazo, el de la sanidad y la educación.

Así es que los chicos no están preparados. Eso de que son la generación más preparada de la historia. Me río de quien hace esas afirmaciones ¡Poca historia conocen! Pero ¿Acaso estamos preparados los demás?

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